La rodilla perro es una de las articulaciones más complejas y, a la vez, más propensas a lesiones dentro del aparato locomotor canino. Su función es clave para la movilidad, la estabilidad y la calidad de vida del animal. Por ello, las patologías que afectan a la articulación de la rodilla perro representan uno de los motivos de consulta veterinaria más frecuentes.
En este artículo, desde VetCeutics, analizamos los problemas más comunes de la rodilla en perros, sus causas, síntomas y, sobre todo, cómo prevenir su aparición o progresión mediante un manejo adecuado, ayudas ortopédicas y el uso de condroprotectores veterinarios. ¡Sigue leyendo!

Anatomía y función de la articulación de la rodilla en el perro
De manera general, la articulación de la rodilla perro (también llamada articulación femorotibiorotuliana) está formada por el fémur, la tibia y la rótula, además de ligamentos, meniscos y el cartílago articular. Su estabilidad depende principalmente de los ligamentos cruzados, los ligamentos colaterales y una musculatura bien desarrollada.
Cualquier alteración en estas estructuras puede provocar dolor, cojera, inflamación y pérdida de movilidad, favoreciendo procesos degenerativos como la artrosis de rodilla perros.
Problemas más comunes de la rodilla en perros
Aunque a simple vista la rodilla de tu perro pueda parecer fuerte, es una articulación delicada que puede sufrir diversas lesiones. A continuación, te contamos cuáles son los problemas más comunes de la rodilla perros, cómo identificarlos antes de que se agraven y qué hacer para que tu peludo siga corriendo y jugando sin dolor:
1. Rotura del ligamento cruzado craneal (LCC)
En primer lugar, la rotura del ligamento cruzado craneal es la patología más frecuente de la rodilla perro, especialmente en razas medianas y grandes, así como en perros activos, senior o con sobrepeso.
Esta lesión puede producirse como consecuencia de una degeneración progresiva del ligamento con el paso del tiempo o por movimientos bruscos como giros repentinos, saltos o apoyos inadecuados, factores que se ven agravados por una mala condición física.
Los síntomas más habituales incluyen una cojera repentina en la extremidad posterior afectada, dolor evidente e inflamación en la articulación de la rodilla, además de dificultad para levantarse, subir escaleras o realizar actividad física con normalidad.
Cuando no se trata de forma adecuada y a tiempo, la inestabilidad articular generada por la rotura del LCC favorece el desgaste del cartílago, y puede evolucionar hacia una artrosis de rodilla en perros, comprometiendo seriamente su movilidad y calidad de vida.
2. Luxación de rodilla en el perro (luxación de rótula)
La luxación de rodilla perro, más concretamente la luxación de rótula, ocurre cuando la rótula se desplaza fuera de su surco natural. Es muy común en razas pequeñas, como Chihuahua, Pomerania, Yorkshire Terrier o Caniche.
Esta patología puede ser congénita (predisposición genética) o adquirida (debilidad muscular o traumatismos) manifestándose a través de los siguientes síntomas:
- Cojera intermitente o constante
- Saltos ocasionales al caminar
- Dolor progresivo si no se corrige
En casos leves puede manejarse de forma conservadora; en grados avanzados suele requerir cirugía.
3. Displasia y malformaciones de la rodilla
Aunque menos frecuente que otras patologías, la displasia de rodilla provoca una alineación incorrecta de la articulación, generando desgaste prematuro del cartílago y dolor crónico.
Este tipo de alteración favorece la aparición temprana de artrosis de rodilla en perros, incluso en animales jóvenes.
4. Artrosis de rodilla en perros
Por último, la artrosis de rodilla en perros es una enfermedad degenerativa caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago articular.
Los principales factores de riesgo para el desarrollo de problemas en la rodilla perro incluyen la edad avanzada, ya que con el paso del tiempo las estructuras articulares se debilitan y el cartílago se desgasta de forma progresiva.
También influyen de manera significativa las lesiones previas de ligamentos o de la rótula, que generan inestabilidad en la articulación y aceleran los procesos degenerativos.
El sobrepeso es otro factor determinante, puesto que incrementa la carga mecánica sobre la rodilla y favorece el desgaste articular, así como la falta de ejercicio controlado, que provoca una musculatura débil y una menor capacidad de estabilización de la articulación, aumentando el riesgo de dolor, cojera y artrosis.
Entre los síntomas más comunes se diferencian:
- Rigidez al levantarse
- Disminución de la actividad
- Cojera crónica
- Cambios de comportamiento por dolor
¿Cómo prevenir los problemas de rodilla en perros?
En cualquiera de los casos, la prevención es clave para mantener la salud de la rodilla perro a largo plazo y evitar la aparición de lesiones que puedan comprometer su movilidad y bienestar.
Muchas de las patologías articulares no se desarrollan de forma repentina, sino que son el resultado de un desgaste progresivo, una mala gestión del ejercicio o factores como el sobrepeso y la edad. Por ello, adoptar medidas preventivas desde edades tempranas y mantenerlas a lo largo de la vida del perro permite reducir el riesgo de lesiones, retrasar la degeneración articular y preservar una buena calidad de vida, especialmente en animales predispuestos a problemas de rodilla:
- Control del peso corporal: El sobrepeso aumenta significativamente la carga sobre la articulación de la rodilla perro, acelerando el desgaste articular.
- Ejercicio regular y controlado: Actividades de bajo impacto como caminatas moderadas o natación ayudan a fortalecer la musculatura sin dañar la articulación.
- Uso de condroprotectores para perros: Los condroprotectores veterinarios, como los desarrollados por Vetceutics, contribuyen a proteger el cartílago articular, mejorar la lubricación de la articulación, reducir la inflamación y el dolor, y retrasar la progresión de la artrosis.
- Ayudas ortopédicas: El uso de un protector de rodilla perro o una ortesis articulada puede ayudarle a aportarle estabilidad, reducir el dolor, prevenir recaídas, y facilitar la recuperación tras una lesión o cirugía. En cualquier caso, siempre debe utilizarse bajo recomendación veterinaria.
- Revisiones veterinarias periódicas: Un diagnóstico precoz permite aplicar tratamientos conservadores antes de que el daño articular sea irreversible.
La realidad es que los problemas de rodilla perro son frecuentes, pero con una correcta prevención, diagnóstico temprano y un enfoque integral que combine control de peso, ejercicio adecuado, ayudas ortopédicas y condroprotectores de calidad, es posible mejorar significativamente la movilidad y calidad de vida del animal.
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